viernes 1 de agosto de 2008

El cuento número trece

El cuento número Trece
Autor: Diane Setterfield
Cuando una vieja escritora acostumbrada a mentir y una joven librera empeñada en saber la verdad se encuentran, regresan los fantasmas del pasado, los secretos de una familia marcada por el exceso, las cenizas de un incendio memorable y el perfil de un ser extraño que aparece y desaparece tras las cortinas de una mansión.
Entre mentiras, recuerdos e imaginación se teje la vida de la señora Winter, una famosa novelista ya muy entrada en años que pide ayuda a Margaret, una mujer joven y amante de los libros, para contar por fin la historia de su misterioso pasado."Cuéntame la verdad", pide Margaret, pero la verdad duele, y solo el día en que Vida Winter muera sabremos qué secretos encerraba El cuento número trece, una historia que nadie se había atrevido a escribir.Después de cinco años de intenso trabajo, Diane Setterfield ha logrado el aplauso de los lectores y el respeto de los críticos con una primera novela que pronto se convertirá en un clásico.
"El cuento número trece es un espléndido homenaje a la mejor literatura del siglo XIX, de La mujer de blanco a Rebeca, y muy especialmente Jane Eyre: todos los elementos de la novela gótica y de misterio están ahí, y Setterfield ha sabido combinarlos con maestría."
The Independent
"El cuento número trece es un libro que nos devuelve el amor por la lectura."
The Spectator
EDITORIAL: Lumen
PÁGINAS: 480
ISBN: 978-958-639-450-5
CÓD. BARRAS: 9789586394505
AÑO DE PUBLICACIÓN: 2007

2 comentarios:

Club Lectura Caballero dijo...

Interesantísimo libro, tengo que decir que me gusto desde las tapas, y posteriormente su narrativa me fue embargando, muy aconsejable de verdad. La vida de las personas esta mas entrelazada de lo que nos podemos imaginar………….

Javier Cercas Rueda dijo...

Me asombra que siga vendiéndose un libro tan mediocre como este, publicado en nuestro país hace ya un par de años casi. La autora se separa de sus maestros inspiradores (Austen, las Brönte, Collins, Eliot y Dickens) al plantear el contenido de su historia: la mayoría de los protagonistas son seres poco corrientes, a un paso de la locura. No se describen sus frecuentes comportamientos enfermizos y morbosos pero están siempre presentes, configurando una atmósfera de irracionalidad y abandono que disgustará a cualquier lector mínimamente sensible y equilibrado.